¡ NO HAY REMEDIO !
La “emergencia social” en Colombia desnuda un problema que lleva años campante; No hay Plata para sostener el apetito del negocio de las EPS…
Quiere el gobierno actual a través de unos decretos infames, trasladar la obligación del Estado para proveer los servicios de salud, a costa del ya atropellado salario de los pocos colombianos que aún pueden aportar; con una tasa de desempleo que contradice los 8 años de inversión extranjera defendida por el Presidente y sus Ministros, con un índice de subempleo y economía del rebusque en los centros urbanos mayor a las estadísticas DANE y los manipulados informes del SENA y con la desatención frente a las decisiones de la Corte Constitucional Sentencia C-029 de 2009. Cuyo ponente Rodrigo Uprimny Yepes y María Paula Saffon Sanín, Marcela Sánchez Buitrago, Mauricio Albarracín Caballero entre otros, donde se hace inexequible la tutela para obligar la atención inmediata de cualquier ciudadano colombiano en las IPS, las ESEs y los hospitales independiente de su condición política, moral, religiosa o inclusive su preferencia sexual.
En este marco referencial pretende el Ministro Diego Palacios defender la irresponsabilidad del Estado ante su incapacidad de garantizar la salud de los colombianos, pretendió inicialmente que fueran las instituciones prestadoras su garante, pero que ante la ola de tutelas y la obligación de atenderlas y su gasto desmedido, ahora quiere dar traslado al bolsillo del contribuyente. Entonces ¿Qué pasa con los aportes de los que nunca visitamos la EPS? ¿Por qué no se piensa mejor reducir la inversión militar y buscar los 4.8 billones en ese rubro antes que en el bolsillo del régimen contributivo?
¿No es un fiasco ya el tiempo medido para los galenos y que en tan solo 14 minutos escuche al usuario, llene los formularios, chequee y diagnostique al paciente para recetar el mismo ibuprofeno mágico que cura todas las enfermedades, para ahora tener el impedimento de enviarlo al especialista a costa de perder su trabajo y peor aún ser sancionado ante los “comités de ética” y los de procedimientos científicos?
Es hora de confrontar estas medidas y de repensar el modelo, pues si bien es cierto brinda oportunidad a los más necesitados, también lo es que categorizó a los ciudadanos entre la primera y la sexta categoría como si todos no fuéramos iguales, permitió que la salud se convirtiera en un negocio y no en la obligación del Estado, enriqueció a unos grupos capitalistas que hoy muestran fuertes activos económicos pero pobres resultados sociales. Si esto no es un detonante para decir no a la reelección, no a los Barones electorales y no mas a la corrupción entonces por favor ¿Qué más esperamos del mecías que prometió acabar con la pobreza?
…Lo que nadie entendió en su momento, es que el verbo acabar para él, era sinónimo de exterminar no solo a la pobreza sino a los pobres con ella.
Quiere el gobierno actual a través de unos decretos infames, trasladar la obligación del Estado para proveer los servicios de salud, a costa del ya atropellado salario de los pocos colombianos que aún pueden aportar; con una tasa de desempleo que contradice los 8 años de inversión extranjera defendida por el Presidente y sus Ministros, con un índice de subempleo y economía del rebusque en los centros urbanos mayor a las estadísticas DANE y los manipulados informes del SENA y con la desatención frente a las decisiones de la Corte Constitucional Sentencia C-029 de 2009. Cuyo ponente Rodrigo Uprimny Yepes y María Paula Saffon Sanín, Marcela Sánchez Buitrago, Mauricio Albarracín Caballero entre otros, donde se hace inexequible la tutela para obligar la atención inmediata de cualquier ciudadano colombiano en las IPS, las ESEs y los hospitales independiente de su condición política, moral, religiosa o inclusive su preferencia sexual.
En este marco referencial pretende el Ministro Diego Palacios defender la irresponsabilidad del Estado ante su incapacidad de garantizar la salud de los colombianos, pretendió inicialmente que fueran las instituciones prestadoras su garante, pero que ante la ola de tutelas y la obligación de atenderlas y su gasto desmedido, ahora quiere dar traslado al bolsillo del contribuyente. Entonces ¿Qué pasa con los aportes de los que nunca visitamos la EPS? ¿Por qué no se piensa mejor reducir la inversión militar y buscar los 4.8 billones en ese rubro antes que en el bolsillo del régimen contributivo?
¿No es un fiasco ya el tiempo medido para los galenos y que en tan solo 14 minutos escuche al usuario, llene los formularios, chequee y diagnostique al paciente para recetar el mismo ibuprofeno mágico que cura todas las enfermedades, para ahora tener el impedimento de enviarlo al especialista a costa de perder su trabajo y peor aún ser sancionado ante los “comités de ética” y los de procedimientos científicos?
Es hora de confrontar estas medidas y de repensar el modelo, pues si bien es cierto brinda oportunidad a los más necesitados, también lo es que categorizó a los ciudadanos entre la primera y la sexta categoría como si todos no fuéramos iguales, permitió que la salud se convirtiera en un negocio y no en la obligación del Estado, enriqueció a unos grupos capitalistas que hoy muestran fuertes activos económicos pero pobres resultados sociales. Si esto no es un detonante para decir no a la reelección, no a los Barones electorales y no mas a la corrupción entonces por favor ¿Qué más esperamos del mecías que prometió acabar con la pobreza?
…Lo que nadie entendió en su momento, es que el verbo acabar para él, era sinónimo de exterminar no solo a la pobreza sino a los pobres con ella.
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