EL LEGADO DE URIBE NO ES LO PEOR PARA EL PRÓXIMO CUATRENIO
En un escenario hipotético para el próximo presidente, bueno es revisar con detalle lo que sería peor de cuatro años de gobierno “Santista o Mokusista”.
Para comenzar veamos como por ejemplo, en una posible administración del Ex ministro Santos, los 2.400 falsos positivos podrían incrementarse exponencialmente, se reforzarían las tesis donde se esgrime que el fin justifica los medios, que es más importante premiar a los militares por sus cifras y logros representados en bajas del “enemigo” antes que aumentar su sensibilidad frente al conflicto y respetar los DDHH y el DIH.
Además se continuarían las políticas de dádivas, embajadas y notarias por firmas de congresistas de bancada que reformen “articulitos” de la CPN; reelegir la continuación de la “política de seguridad democrática” no es otra cosa distinta que reelegir la corrupción desmedida que juraron acabar hace 8 años, pero que Uribe sólo consiguió afianzar entre sus más allegados y fervientes partidarios, reelegir las políticas oficialistas es apoyar los descalabros de 8 años de nefasto gobierno, es avalar las chuzadas del DAS, es permitir proyectos abominables como AGRO INGRESO SEGURO, permitiendo como lógica consecuencia a su mentor en otra cartera; ¿Se imaginan otros cuatros años de “Uribito” al frente del ministerio de hacienda o el del exterior? o ¿Qué tal, Valencia Cossio en otro ministerio o como director de la fiscalía? ¿No es suficiente con tanto escándalo, como para que a estos personajes se les declare de una vez la muerte política?
Pero como si lo anterior no fuese muy grave, creo que lo peor que le puede pasar a Colombia es que José Obdulio siga siendo consejero presidencial, ¿se imaginan otros cuatro años de filosofía obduliana en palacio? Por eso y por los 17 millones de colombianos que viven en la miseria absoluta, por el 76% de los colombianos que viven de la economía del rebusque, por el millón doscientas mil familias que presenta el gobierno como éxito del programa familias en acción y no como la pesadilla de ser familias desplazadas en 8 largos años de gobierno fascista, por los tristes resultados uribistas en materia económica y social, por la crisis en salud por todo eso y por más, no podemos elegir a Santos….pero ¿A quién entonces? ¿Mockus…? ¿Será cierto el respaldo y la popularidad? Veamos.
Es innegable la preocupación que ha surgido en las toldas santistas frente al crecimiento de la “ola verde” son miles ya las manifestaciones vía twitter o FB ante un personaje como el Ex Alcalde, pero… ¿Sabe esta horda de jóvenes en formación a que se someterán?, ¿han entendido ellos lo que ni el mismo candidato ha podido explicar?
¿Es acaso un nuevo lenguaje cifrado entre los miles de seguidores y su líder, el cuál a punta de gestos y entre palabras y frases en abstracto plantea lo que quiere, pero no el cómo lo va a lograr? ¿Saben los seguidores de la “ola verde” los alcances de una política neoliberal como continuación del abismo fascista del gobierno de Álvaro Uribe Vélez?
El Profesor Mockus que en su paso por las dos alcaldías en Bogotá mostró entre otras que es un hombre honesto, y que no aceptó por ningún motivo la clase politiquera de la sociedad bogotana y que su servicio fue intachable, en su conducta probo, recto y ético. Hechos que no podemos negar; pero que si planteamos un escenario donde todos los candidatos en disputa fueran rectos, probos, éticos, honestos (deber ser) en la administración y los candidatos ¿Hay algúna otra cualidad que marque la diferencia y nos permita optar por sumarnos a la ola verde?
Ser un buen administrador no solo implica la ética y transparencia del Profesor, recuerden que se está votando por el Ejecutivo que es justamente de lo que carece Mockus, y aunque se está rodeando de gente muy ejecutiva (Peñaloza) también de los mismos políticos que no aceptó en su momento, además de personas no muy deseables como Fajardo quien carga el lastre de sus pactos con para militares de la talla de alias “don Berna”.
Acá la disyuntiva es que queremos un cambio, necesitamos una reforma estructural de las políticas de Estado pero apoyando al Profesor Mockus como ideario nacional a la vez estamos apuntalando a personajes como Peñaloza (bolardos, Corrupción, politiquería), a Fajardo (pirámides, contratos y nóminas paralelas)
Finalmente y para no abusar del lector, no olviden que las reformas al estatuto docente y al estatuto estudiantil en la Universidad Nacional fueron impulsadas por el profesor Mockus en su paso por la Rectoría, mismas reformas tan nocivas para la educación pública, tanto que se pueden equiparar como a las pretendidas reformas en salud impulsadas por el ministro Diego Palacio las cuales y por fortuna de los colombianos fueron declaradas inconstitucionales. Por suerte la ola verde crece como espuma, pero como ola se devolverá a las aguas tranquilas de donde salió disparada.
Para comenzar veamos como por ejemplo, en una posible administración del Ex ministro Santos, los 2.400 falsos positivos podrían incrementarse exponencialmente, se reforzarían las tesis donde se esgrime que el fin justifica los medios, que es más importante premiar a los militares por sus cifras y logros representados en bajas del “enemigo” antes que aumentar su sensibilidad frente al conflicto y respetar los DDHH y el DIH.
Además se continuarían las políticas de dádivas, embajadas y notarias por firmas de congresistas de bancada que reformen “articulitos” de la CPN; reelegir la continuación de la “política de seguridad democrática” no es otra cosa distinta que reelegir la corrupción desmedida que juraron acabar hace 8 años, pero que Uribe sólo consiguió afianzar entre sus más allegados y fervientes partidarios, reelegir las políticas oficialistas es apoyar los descalabros de 8 años de nefasto gobierno, es avalar las chuzadas del DAS, es permitir proyectos abominables como AGRO INGRESO SEGURO, permitiendo como lógica consecuencia a su mentor en otra cartera; ¿Se imaginan otros cuatros años de “Uribito” al frente del ministerio de hacienda o el del exterior? o ¿Qué tal, Valencia Cossio en otro ministerio o como director de la fiscalía? ¿No es suficiente con tanto escándalo, como para que a estos personajes se les declare de una vez la muerte política?
Pero como si lo anterior no fuese muy grave, creo que lo peor que le puede pasar a Colombia es que José Obdulio siga siendo consejero presidencial, ¿se imaginan otros cuatro años de filosofía obduliana en palacio? Por eso y por los 17 millones de colombianos que viven en la miseria absoluta, por el 76% de los colombianos que viven de la economía del rebusque, por el millón doscientas mil familias que presenta el gobierno como éxito del programa familias en acción y no como la pesadilla de ser familias desplazadas en 8 largos años de gobierno fascista, por los tristes resultados uribistas en materia económica y social, por la crisis en salud por todo eso y por más, no podemos elegir a Santos….pero ¿A quién entonces? ¿Mockus…? ¿Será cierto el respaldo y la popularidad? Veamos.
Es innegable la preocupación que ha surgido en las toldas santistas frente al crecimiento de la “ola verde” son miles ya las manifestaciones vía twitter o FB ante un personaje como el Ex Alcalde, pero… ¿Sabe esta horda de jóvenes en formación a que se someterán?, ¿han entendido ellos lo que ni el mismo candidato ha podido explicar?
¿Es acaso un nuevo lenguaje cifrado entre los miles de seguidores y su líder, el cuál a punta de gestos y entre palabras y frases en abstracto plantea lo que quiere, pero no el cómo lo va a lograr? ¿Saben los seguidores de la “ola verde” los alcances de una política neoliberal como continuación del abismo fascista del gobierno de Álvaro Uribe Vélez?
El Profesor Mockus que en su paso por las dos alcaldías en Bogotá mostró entre otras que es un hombre honesto, y que no aceptó por ningún motivo la clase politiquera de la sociedad bogotana y que su servicio fue intachable, en su conducta probo, recto y ético. Hechos que no podemos negar; pero que si planteamos un escenario donde todos los candidatos en disputa fueran rectos, probos, éticos, honestos (deber ser) en la administración y los candidatos ¿Hay algúna otra cualidad que marque la diferencia y nos permita optar por sumarnos a la ola verde?
Ser un buen administrador no solo implica la ética y transparencia del Profesor, recuerden que se está votando por el Ejecutivo que es justamente de lo que carece Mockus, y aunque se está rodeando de gente muy ejecutiva (Peñaloza) también de los mismos políticos que no aceptó en su momento, además de personas no muy deseables como Fajardo quien carga el lastre de sus pactos con para militares de la talla de alias “don Berna”.
Acá la disyuntiva es que queremos un cambio, necesitamos una reforma estructural de las políticas de Estado pero apoyando al Profesor Mockus como ideario nacional a la vez estamos apuntalando a personajes como Peñaloza (bolardos, Corrupción, politiquería), a Fajardo (pirámides, contratos y nóminas paralelas)
Finalmente y para no abusar del lector, no olviden que las reformas al estatuto docente y al estatuto estudiantil en la Universidad Nacional fueron impulsadas por el profesor Mockus en su paso por la Rectoría, mismas reformas tan nocivas para la educación pública, tanto que se pueden equiparar como a las pretendidas reformas en salud impulsadas por el ministro Diego Palacio las cuales y por fortuna de los colombianos fueron declaradas inconstitucionales. Por suerte la ola verde crece como espuma, pero como ola se devolverá a las aguas tranquilas de donde salió disparada.
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