domingo, junio 20, 2010

Santos, santo es el señor

Tan sólo 8 días antes de la segunda vuelta presidencial, se liberó 4 militares, que permanecieron secuestrados en la selva durante casi doce años, así el gobierno propinó un duro golpe…. a la democracia.

No es la primera vez que el gobierno bajo la mesa urde un plan que permita liberar importantes personalidades cautivas en las selvas colombianas, ni tampoco la primera vez que hace pagos o negocia con terroristas, por supuesto no será la primera vez que lo niegue. Pero en esta oportunidad más allá de los fines altruistas había una intención clara de manipular la opinión pública, mostrar las bondades de la “seguridad democrática” y endosar de paso la silla presidencial al candidato oficialista.

Apoyados en la directiva ministerial 01 de 2009, que aprobó el pago de las recompensas y con el visto bueno del ejecutivo, se han pagado millonarias recompensas a guerrilleros, quienes sin el menor pudor cercenan las manos asesinas de sus compinches, para llevarlas como trofeo de guerra y prueba de reclamo; Además de la operación “jaque” entre los pagos multimillonarios más recordados pero crueles está el caso de alias “Iván ríos”, quien recibió un tiro de gracia de su compinche y “mando” alias Rojas, al cual en el mejor estilo del “viejo oeste” se le adjudicó una extraordinaria suma, además de la posibilidad de vivir en Europa junto con su compañera, garantizando así por las vías legales la pena de muerte en Colombia.

No se está afirmando que la desmovilización no sea una de las salidas para combatir el flagelo de las guerrillas, lo que es peligroso es mantener esas políticas de dádivas donde el “todo vale” es una política de estado, vale matar por que es un facineroso, vale corromper porque “nadie como Uribe”, vale ofrecer notarias con el fin de garantizar la perpetuidad en el poder del mandatario, vale ejecutar civiles y mostrarlos como bajas para mantener la moral de las fuerzas armadas, vale sobornar congresistas con el fin de cooptar el estado de derecho, vale y vale un largo etcétera en un gobierno que juró acabar con lo corrupción pero que a la fecha ha sido más corrupto incluso que el gobierno del ex Presidente Turbay y el de Samper sumados.

Así las cosas y luego de pagar $2.500 millones de pesos del tributo de los colombianos, tendremos otros 4 años más de lo mismo, a esta hora la abstención reina en la jornada electoral pero no importa al igual que en la pasada jornada, vale que aparezcan votos, votos de los muertos, votos de los que no votan y votos hasta de los que pueden votar varias veces, todos por supuesto consolidando el llamado de unidad nacional que hace el candidato oficialista.

Lástima que los votos sean por el mismo y también que el llamado incluya los mismos, Andrés Felipe Arias, Valencia Cossio, Uriel Gallego, hasta el mismísimo patrón del Ubérrimo quien ya suena como ministro… Ministro manipulador del Gobierno.

Esperemos otros cuatro años…

0 comentarios: